Si analizamos la historia de liderazgo de la mayoría de los bancos, encontraremos un caos, ya que han sido comprados, vendidos, reorganizados y revendidos. Compáremos esta historia con la de Amarillo National Bank, donde veremos un árbol genealógico ininterrumpido. Nunca se han vendido ni tienen intención de hacerlo.
La familia Ware ha sido propietaria del banco durante más de 120 años. El banco se fundó en 1892, poco después de la fundación de la ciudad de Amarillo. B.T. Ware, un conocido ganadero, banquero mercantil y uno de los primeros colonos de la zona de Amarillo, adquirió el banco en 1909. Sus descendientes han sido el motor impulsor del banco desde entonces, ayudándolo a convertirse en el banco 100% familiar más grande del país. Texas Monthly nombró a la familia Ware "Banqueros del Siglo" en 1999. Hoy en día, el banco está dirigido por la tercera, cuarta y quinta generación de los Ware.
Un banco familiar no tiene accionistas externos. Esto permite a ANB centrarse en el largo plazo, no en el próximo trimestre. Las decisiones se toman para los clientes, no para la familia. El servicio al cliente es prioritario. El apoyo a la comunidad es una prioridad.
Take a look at the leadership history of most banks and you’ll find a jumbled mess, as they've been bought, sold, reorganized, and sold again. Then compare it with the leadership history of Amarillo National Bank, where you’ll see an unbroken family tree. They've never sold out and never intend to.
The Ware family has owned the bank for over 120 years. The bank was founded in 1892 shortly after the city of Amarillo was established. B.T. Ware, a well-known cattleman, merchant banker, and one of the earliest settlers in the Amarillo area purchased the bank in 1909. His descendants have been the driving force behind the bank ever since, helping it become the largest, 100% family-owned bank in the nation. Texas Monthly named the Ware family “Bankers of the Century” in 1999. Today, the bank is run by the 3rd, 4th and 5th generation of Wares.
A family owned bank has no outside shareholders. This allows ANB to focus on the long term, not next quarter. Decisions are made for the customers, not the family. Customer service actually comes first. Community support is a priority.


